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Oscar Adame, el chico que encontró el sonido en la adicción a las redes sociales

Entrevista a Oscar Adame, creador de contenido digital y audiovisual.

“Nació como una idea. Esta necesidad que tenía de explorar en mi adicción a las redes sociales”

Imagen extraída de su página web 

El libro escrito por Nicholas Carr, Superficiales ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? Se enfoca en evidenciar las consecuencias del uso desmedido de la web, la cual resalta y enfatiza un cambio tal vez irreversible en el cerebro humano que se moldea a la forma y semejanza de los algoritmos; mismos que pueden atrapar a sus usuarios por más de dos horas seguidas.

Pero, rara vez esta situación afecta a algunos de manera distinta, como es el caso de un chico que encontró en su adicción –revelada por él mismo— una forma de explotar su talento; el cual es fusionar las imágenes descargadas con los sonidos que se pueden escuchar dentro del metaverso.                        

En una serie de conferencias de prensa entre varios artistas emergentes y otros con más trayectoria, se encontraba Oscar Adame, un joven cuyo proyecto musical toma imágenes de las redes sociales y las junta con una melodía bastante psicodélica, teniendo como ene temático si adicción a dichas plataformas. 

Sin que aun saliera la primera pregunta, de la nada se confiesa y admite que en realidad no sabe nada de música; lo que termina por ser una mentira disfrazada de modestia. “Soy Oscar Adame y realmente no toco ningún instrumento, soy un inútil para la música”, expresó. Sin embargo, su amabilidad fue lo primero que salió a saludar cuando se dio cuenta del ruido que había por toda la casa, causado por los demás artistas: “si te sirve el audio de aquí o quieres que nos movamos para allá”, fueron sus primeras palabras.

“Mi Gemelo”, nombre de su segundo EP, contiene tanto en sonido como en lo visual una representación de su adicción. Sin dejar de mencionar que él mismo lo contempla como una parte oscura que sale por medio de su música: “Mi gemelo es la sombra, la personalidad, el ente que no soy yo, pero que transmito en Facebook e Instagram y que me estaba carcomiendo”, palabras emitidas de una voz gruesa, misma que le da un tono sombrío a su apariencia.

La reflexión que lo acompañaba cuando estaba sentado en el Metrobús fue un factor que de antemano le hizo darse cuenta de su condición. Por consiguiente, sin pensar en otra cosa que no fuera publicar en sus redes sociales, cualquier cosa que le concediera la atención de sus contactos, se encontró así mismo en una vida ficticia. Una existencia vacía.

“Pues todo nació como en la universidad cuando caminaba, cuando estaba, ¡eh! pues ahora sí que sentado en un Metrobús, en el transporte público. No estaba como experimentando el mundo, estaba literalmente pensando qué escribir en Facebook, qué compartir en Instagram para recibir atención y me di cuenta de que no estaba viviendo, ¿sabes?”

En el libro de Nicholas Carr, se explica una parte en donde la concentración está cada vez más difuminada, por no decir obsoleta. Esto a consecuencia de las horas sumergidas dentro del mar de información, el cual por la innecesaria cantidad de anuncios y de hipervínculos añadidos en el diseño de una web site no permiten una lectura centrada en el texto principal que muestra dicho sitio de internet.

No obstante, los momentos fuera de ese mundo virtual hay pequeños rayos de luz emanados del exterior que penetran hasta los oscuros de la conciencia. Tal como lo fue el caso de Oscar, quien vio una oportunidad de mostrarse sin tapujos. Puesto que, el no saber tocar ningún instrumento musical lo orilló a buscar los recursos sonoros y visuales dentro de ese mar que pareciera no llevar a puerto.

“lo que yo estaba transmitiendo como que en estas redes no era verdaderamente yo, el disco, pues nació del experimento que te digo que realicé en la universidad que era realmente como tratar de hacer cualquier cosa que no tuviera como instrumentos tradicionales en él, yo hice eso de la transformación de imágenes de Facebook a sonidos y de ahí nació como la semilla, no, el qué pasaría si hago como un material conceptual alrededor de mí obsesión de mi adicción a las redes sociales y del cómo me están impactando como negativamente, no, en el desarrollo de mi persona y en mi desarrollo físico como en este mundo vivo que se respira cómo es que le doy más atención y más importancia a las personas que no conozco a través de una computadora que a las personas que tengo cerca, ¿no?, a la vista”.

¿Qué piensas o cuál es tu opinión sobre esta temática? Puesto que estamos en una generación muy digitalizada.

“Pues yo diría que hay que ser conscientes de que estás haciendo con tu tiempo, no creo que las redes sociales sean malas. Yo creo que las redes sociales llegaron como para intensificar inseguridades que tenemos nosotros, esta onda de la atención, pues obviamente se siente más, ¿no? cuando ves tu cantidad de likes y tu cantidad de comentarios. Entonces yo creo que lo importante es como hacerse a un lado de eso, no hacerle caso, como a esas inseguridades tomarlo como cosas de la vida y literalmente compartirte como eres, hay que utilizarlas como un medio, pero no como el objetivo, no hay que utilizarlas como para llegar a cierto nivel de seguidores o para hablarle a tal persona ¿no? Porque a mí me pasaba que stories y era como wey; quiero que esta persona lo vea lo que acabo de subir y es como güey, por qué no mejor le mando un mensaje directo para que lo vea, ¿sabes? No tiene sentido porque lo hago de esta forma. Entonces yo diría que, pues hay que acercarse a las personas, debería literalmente ser directos, no esperar que la gente vea lo que quieres". 

Para concluir, el libro de Carr, termina por asimilar y aceptar el inminente futuro que nos aguarda; con la paciencia suficiente para atraparnos a todos entre sus olas de información casi eternas. Solo queda saber que tan dócilmente, como él lo adjetiva, nos estaremos sucumbiendo al poder de la tecnología.

El caso de Oscar Adame, puede ser una posible salida, o mejor dicho la salida de muchos que ahora estamos a merced de un celular, una laptop, o cualquier dispositivo que nos dé el acceso a la internet en cualquier lugar a cualquier hora.   

(509) Oscar Adame - YouTube 

0scar.adame Instagram 

home - Oscar Adame (poolpmx.com) 

Imagen extraída de su página web 

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