El conjunto italiano consiguió su primera victoria en la Champions League 2026-2027 al imponerse 1-0 en San Siro. La expulsión de Alessandro Bastoni complicó el panorama, pero el gol de Carlos Augusto y las intervenciones de Josep Martínez sellaron una noche de sufrimiento y resistencia.
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| Fuente: Getty Images Sport |
En una noche de tensión en San Siro, el conjunto dirigido por Cristian Chivu derrotó 1-0 al Shakhtar Donetsk, en la tercera jornada de la fase de liga de la UEFA Champions League, gracias a una anotación de Carlos Augusto al minuto 77.
El encuentro exigió paciencia, precisión y carácter para un Inter que llegaba con la necesidad de sumar después de sus derrotas frente al Real Madrid y al Brujas. Del otro lado, el equipo ucraniano, dirigido por Arda Turan, buscaba aprovechar cualquier espacio para prolongar su buen inicio en la competición.
Desde los primeros minutos, los italianos intentaron imponer condiciones. Apenas al minuto 3, Marcus Thuram tuvo una oportunidad para abrir el marcador tras una combinación ofensiva con Ange-Yoan Bonny, pero el guardameta Dmytro Riznyk respondió con una intervención que anticipaba su protagonismo durante la noche.
El Inter mantuvo la iniciativa y volvió a acercarse con un disparo de Hakan Çalhanoğlu desde fuera del área. Sin embargo, el Shakhtar también mostró capacidad para responder: Pedrinho condujo el balón desde campo propio y probó suerte desde la frontal, aunque Josep Martínez controló el peligro.
Conforme avanzaron los minutos, el conjunto ucraniano ganó terreno y comenzó a incomodar a la defensa local. Al minuto 40, Bondar conectó un remate de cabeza que obligó a Martínez a intervenir con una gran reacción para evitar la caída de su portería. El primer tiempo terminó sin goles, con dos equipos que habían encontrado ocasiones, pero no la contundencia necesaria para concretarlas.
La segunda mitad elevó la intensidad. El Inter buscó recuperar el control mediante modificaciones desde el banquillo y encontró nuevas oportunidades para romper el empate. Al minuto 60, las incorporaciones de Andy Diouf y Yann Bisseck dieron mayor dinamismo al ataque, mientras Bonny volvió a exigir a Riznyk con un disparo dentro del área.
Seis minutos después, Thuram estuvo cerca de marcar con un remate colocado que obligó al portero visitante a volar para enviar el balón a tiro de esquina. El gol parecía cada vez más cercano para los locales, pero el partido dio un giro inesperado.
Al minuto 69, Alessandro Bastoni recibió su segunda tarjeta amarilla en un lapso de tres minutos y dejó al Inter con diez jugadores. La expulsión obligó al equipo italiano a reorganizarse y a sacrificar parte de su propuesta ofensiva justo cuando comenzaba a generar mayor peligro.
La desventaja numérica amenazaba con cambiar el destino del encuentro. Sin embargo, el Inter encontró la oportunidad que necesitaba en una acción de inteligencia y precisión.
Al minuto 77, Henrikh Mkhitaryan mantuvo viva una jugada por el costado izquierdo y levantó la cabeza para enviar un pase preciso hacia Carlos Augusto. El brasileño aprovechó el espacio, superó la marca defensiva y definió ante la salida de Riznyk para colocar el 1-0 en el marcador.
San Siro encontró entonces motivos para celebrar. En inferioridad numérica, el Inter había conseguido lo que parecía más complicado: ponerse en ventaja cuando el encuentro entraba en su tramo decisivo.
El Shakhtar no renunció a buscar el empate. Al minuto 79, Newerton llegó a marcar, pero la acción fue invalidada por fuera de juego. La presión visitante continuó y obligó al conjunto italiano a concentrarse en la defensa de su ventaja.
En los últimos minutos, Josep Martínez se convirtió en una de las figuras del encuentro. Al 88, el guardameta realizó dos intervenciones determinantes: primero desvió un disparo de Newerton y después reaccionó ante un cabezazo de Matviyenko. Sus atajadas mantuvieron la ventaja y frustraron los intentos finales del conjunto ucraniano.
El silbatazo final confirmó el triunfo del Inter por 1-0. Más allá del marcador, el resultado representó una victoria de enorme importancia para un equipo que necesitaba reaccionar en Europa y que tuvo que defender su ventaja durante más de veinte minutos con un futbolista menos.
Carlos Augusto firmó el gol decisivo; Josep Martínez sostuvo al equipo cuando el Shakhtar apretó, y el Inter encontró en su resistencia una respuesta a las dudas de sus primeras jornadas.
En San Siro, la victoria no llegó con una exhibición de dominio absoluto, sino con sufrimiento, una oportunidad bien aprovechada y la capacidad de resistir cuando el partido parecía complicarse. Tres puntos que pueden marcar un nuevo comienzo para los italianos en la Champions League.


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