El hombre de
la cara de piedra, como es conocido por su expresión imperturbable, nació un 4
de octubre de 1895, hace 125 años. Este año se cumplen también 100 años del
primer largometraje en el que participó: “The Saphead” y el inicio de una
década en la que trabajó incansablemente para producir una serie de trabajos
que, hasta el día de hoy, están consideradas dentro de las mejores películas de
todos los tiempos. Obras maestras como “El maquinista de La General”,
“Sherlock, Jr.”, “El fotógrafo, “Nuestra hospitalidad”, “El navegante” o “El
héroe del río”.
(The General, Clyde Bruckman & Buster Keaton, 1926)
Comenzó su carrera en el vaudeville. Sus padres eran intérpretes muy famosos en el
mundo del teatro y pronto se les unió en sus actos, mismos que mezclaban mímica
y acrobacia. Siendo niño, comenzó actuando como "La Bayeta Humana", donde
aprendió a caer sin lastimarse, habilidad que le serviría años después en sus
películas. Keaton es recordado por nunca utilizar dobles en sus escenas de
riesgo, que fueron muchas y extremadamente peligrosas a través de su carrera.
Mientras
trabajaba en el teatro, Keaton conoció al cómico de cine Roscoe
"Fatty" Arbuckle, quien lo invitó a participar en las películas y le dio sus primeros trabajos. Antes de firmar su contrato, Buster pidió
prestada una cámara de cine, para familiarizarse con el nuevo medio. La llevó a
su departamento donde la desarmó y rearmó durante la noche, para devolverla al
día siguiente. El interés de Keaton nunca fue sólo por actuar, sino también por
aprender a dirigir y a hacer el cine. Posteriormente realizaba los guiones, la
edición y los efectos, a la par de actuar, dirigir y producir sus películas.
Durante su
carrera como actor y director, Keaton fue un revolucionario en la narrativa, la
edición y los efectos especiales. Una de sus grandes virtudes fue saber siempre
dónde colocar la cámara y cómo crear fantasías visuales a través del montaje.
Su técnica ha logrado ser influencia para muchos cineastas. El famoso crítico
Roger Ebert lo consideró como “el mejor actor-director en la historia del cine”.
Tristemente,
su imagen no es tan recordada por las generaciones actuales, quedando siempre a
la sombra de otro genio cinematográfico: Charles Chaplin. Su legado se vio
afectado por un periodo de depresión durante la década de los 30’s, ya que al
firmar un contrato con la MGM y perder el control creativo total con el que
había contado anteriormente, su estado de ánimo se vi afectado a tal grado que
dejó de filmar, cayendo en el alcoholismo.
Pocas fueron
las actuaciones de Keaton durante los 30’s y 40’s, regresando a realizar
cortometrajes con Educational Pictures y posteriormente con Columbia Pictures,
pero sin lograr alcanzar la difusión que había tenido en los 20’s y sin tener
el control creativo con el que antes contaba. Una de sus últimas actuaciones
como protagonista fue en una película mexicana: “El Moderno Barba azul” de
1946.
A partir de
1949, la crítica estadounidense redescubrió la obra de Keaton, otorgándole un
estatus de estrella. En ese año, comenzaría a aparecer en papeles secundarios y
en forma de cameos en películas importantes como “Sunset Boulevard”, “La Vuelta
al Mundo en 80 Días” o “El Mundo está loco, loco, loco”.
A partir de la
década de los 50’s, su aparición en la televisión, primero con su propia serie
cómica y posteriormente re-transmitiendo sus películas y cortometrajes,
lograron revivir su carrera.
Continuó
actuando en pequeños papeles de cine hasta su muerte por cáncer de pulmón en
1966, a sus 70 años.
Su último gran
papel, sin embargo, sería justamente al lado de Chaplin en la comedia
“Candilejas”, donde ambos interpretan a un par de músicos de teatro, recordando
sus épocas de vaudeville. Esta fue la única ocasión en que los dos íconos
compartirían la pantalla. Fatídicamente, mientras se promovía la película,
Chaplin fue acusado como comunista y anti-americano durante la cacería de
brujas del Senador Joseph McCarthy en Hollywood, por lo que la película sufrió
un boicot y no pudo ser estrenada sino hasta 1972, seis años después de la
muerte de Keaton.
En 1960, la
Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas le otorgó un Premio Óscar
Honorífico “por sus talentos únicos que crearon comedias inmortales”.
Sus películas, que el pintor surrealista Salvador Dalí describía como “poesía pura”, hoy están disponibles mayormente en internet y se pueden ver completas en plataformas como YouTube.
Ver películas de Keaton significa experimentar un tiempo donde los comediantes arriesgaban la vida en medio de peligrosas proezas físicas y un hombre que no mostraba sentimiento alguno era capaz de hacer reír a un auditorio completo.
El cineasta e
historiador de cine Peter Bogdanovich estrenó apenas el año pasado un
documental titulado “El Gran Buster”, que recorre la vida y obra de Buster
Keaton, haciendo énfasis también en su impacto cultural y la inspiración que ha
resultado para varios cineastas a través de los años.
Durante la
promoción de su documental, en un artículo publicado por el periódico español El País, se preguntó a Bogdanovich: ¿Hay hoy alguien equiparable a Buster
Keaton? “No, por varias razones", respondió: "El color no ayuda
a la comedia, sino que distrae al espectador de lo importante: el gag. Tampoco
nadie aúna tanta sapiencia en la dirección, en control exhaustivo de su físico
e inventiva en los gags, como demostró, por ejemplo, en El moderno
Sherlock Holmes, cuando rompe la cuarta pared. ¿Otro Keaton?
Imposible”.
¿Otro Keaton? Imposible
¿Conocías ya el cine de Buster Keaton? Aquí te dejamos links para que puedas disfrutar algunas de sus películas de forma legal y gratuita.






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