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LIONEL MESSI: ¿Cómo llegamos hasta aquí?



Lo que parecía el fin de la historia de amor entre el astro argentino y el Barça se convirtió en una mala reedición de los berrinches de 2016 y 2014


Messi se salió con la suya. Sí, aunque sus palabras digan lo contrario, Lionel Andrés consiguió el mismo resultado que hace 4 y 6 años, la diferencia es que esta vez, le puede ir mejor. 


Recordemos: es 2013 y Gerardo el tata Martino toma las riendas del Fútbol Club Barcelona para encarar lo que resta de la temporada luego del lamentable fallecimiento de Tito Villanova. A pesar de que el argentino era muy bien visto por Messi, el club no consiguió establecer un modelo de juego exitoso y la temporada terminó con Martino fuera de la Ciudad Condal. A partir de entonces tomaría las riendas de la Presidencia Deportiva del club blaugrana Josep María Bartomeu, personaje polémico tras ser secretario de Sandro Rosell (quien en 2017 fuera a la cárcel por opacidad en el fichaje de Neymar).




La primera renovación 


Antes del mundial de 2014, y tras una amarga temporada en su club, comenzó a especularse sobre la salida de Messi, el mundo del futbol escuchó por primera vez las palabras: “Lionel está pensando en irse del Barça”. Sin embargo, el mismo presidente del club lo negó en entrevista para Sky Sports: “él  ha hecho toda su carrera aquí, no, imposible, Messi no está en venta”, y lo renovó. Una cláusula bestial para ese tiempo de 250 millones de euros y 20 millones anuales para el 10


Para la temporada 2014-2015 el plantel vivió una renovación casi perfecta; con la llegada de Rakitic y Suárez, el equipo toma un segundo aire y transforma aquel estilo de juego de muchísima posesión, a uno más vertical de la mano de la MSN (Messi, Suárez, Neymar). El triplete conseguido en aquella última temporada redonda del Barça parecía el renacer de aquel equipo de época. Lionel parecía encantado en el club de sus amores. 


¿Tú qué dices, Pep?


En 2016 la cosa no iría de la misma manera. Dani Alves, principal asistidor, amigo y socio de Messi deja el club por problemas con la directiva, principalmente con Bartomeu, esto aunado a la salida de Xavi un año antes, merma el poderío del Barcelona y Messi entre 2016 y 2017 suena muy fuerte por primera vez para ir al Manchester City. 


Fue tan cercana la posibilidad, que ante la pregunta de un reportero de Deportes 4 sobre si era posible pagar 300 millones por la pulga, Pep Guardiola, uno de sus grandes maestros y técnico del City respondió: “pues si alguien quiere pagarlo, lo pagará”. Eso y la tardada renovación de Lionel provocó que aficionados del equipo inglés lucieran a la afueras del estadio jerseys con el nombre del argentino




Pero el club de Manchester se quedó con las ganas de hacerse con los servicios del mejor jugador en la historia del Barcelona. El equipo donde ha jugado toda su carrera no se quiso arriesgar e impuso una cláusula de rescisión de 700 millones de euros, una cifra a todas luces impagables para cualquier club del mundo. Y es aquí donde inicia la novela. 


Bartomeu viaja a París con las expectativas claras: fichar a Marco Verratti para preparar la salida de Andrés Iniesta, que estaba por retirarse. Sin embargo, no conforme con fallar en la contratación del italiano, vende a Neymar Jr, quien parecía el heredero natural de Lionel en el puesto de jugador estelar con los blaugranas. El plantel que consiguió el triplete en 2015 se empezó a desmoronar.


Después de perder La Liga en 2017, y tras dos descalabros duros en Champions en 2017 y 2018, Iniesta dejó la capitanía y Messi quedó con el gafete. Los capitanes de Leo se agotaron y le tocaba a él: “todos nos quedamos con la espinita de la Champions, y les prometo que vamos a hacer todo lo posible porque esa copa tan linda esté de vuelta en el Camp Nou” dijo para la afición en su estadio antes de arrancar el curso 2018-2019. Pero no, la orejona no volvió a Barcelona, y el club sufrió una derrota amarga luego de la remontada del Liverpool en Anfield.


Y así llegamos hasta aquí, al final de una temporada desastrosa para el equipo blaugrana con un 8-2 en contra en semifinales de Champions, y una liga perdida luego de la reanudación tras la pandemia, Messi, a través de un burofax le comunicó al club de sus amores que abandonaría la institución para esta campaña; según Leo y su padre que también es su agente, existe una cláusula que le permitía tomar la decisión de salir libre del Barcelona, lo que abrió las puertas a una especulación mundial alrededor del tema Messi.



Sin embargo, Bartomeu y La Liga (que no quiere ver dañados sus ingresos con la salida de otra estrella) tuvieron la última palabra. Luego de un intento del padre del futbolista de convencer al presidente de la entidad catalana de hacer válida la cláusula, se estableció mediante un comunicado difundido por la administración liguera que quien quisiera hacerse del jugador debía abonar 700 millones de euros al equipo español, de lo contrario, el legendario 10 no saldría a ninguna parte. 


El cierre de esta temporada de la novela Messi, se dio hoy por la mañana cuando el medio  Goal consiguió en exclusiva la entrevista que todos querían: un Leo cabizbajo y resignado hablando frente a las cámaras y explicando por qué no se va del Barça: 


“yo quiero competir por todo y no que nos pase lo de los últimos años [...] y esto es lo que me llevó a esta decisión que después no se llevó a cabo porque yo estaba seguro que al final de temporada quedaba libre, que yo podía decidir si me iba  o no, y ahora se agarran de que no lo hice antes del 10 de junio cuando en ese entonces todavía competíamos por La Liga [...] él me dijo (Bartomeu) que había que pagar la cláusula que obviamente es imposible o ir a juicio, e ir a juicio es una locura, yo nunca iría a juicio contra el club”.


Entrevista exclusiva de Messi en Goal:

"Jamás iría a juicio contra el club de mi vida, por eso me voy a quedar".

Esto es todo lo que Messi le ha contado a @rubenuria https://t.co/V2b7e2sagN

— Goal en español (@Goal_en_espanol) September 4, 2020



Y así, después de semanas de rumores y secretos, Leo jugará un año más en el Barça, y no porque lo desee fervientemente, sino porque sabe, a todas luces, que un juicio sería perder dinero y credibilidad frente a una hinchada que ve en él una deidad. Un The last dance futbolero es lo que presenciaremos esta temporada por venir. 


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